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viernes, 2 de julio de 2010

El amor es la amistad en llamas

¿Por qué eres así? A veces puedes llegar a ser un verdadero estúpido. Un idiota que no puede ser más egoísta. Que vive en el mundo de yupi durante todo el día. Que te piensas que eres el mejor y que todo lo que te rodea te lo has ganado con esa estúpida sonrisa que aunque tengo que reconocer que puede llegar a ser mi autentica debilidad me encantaría decirte cuatro verdades para quitártela, si, así de un plumazo. Que sientas aunque sea un poquito lo que siento cada vez que te comportas así.

¿Qué coño es lo que me ata a ti?¿Por qué no puedo mandarte a la mierda?
No logro entender porque sigues en mi vida, Si tú esa persona incapaz de hacer un favor aunque incluso debas unos cuantos, aunque también por amabilidad le ofrezcas algo a cambio. Solo sabes aceptar y no puedes ni por un solo momento ser capaz de comportarte como un amigo, con todo lo que conlleva esa palabra.

Y lo mejor de todo esto es que sigo con esa puta esperanza, ver esa cambio, ya incluso me da igual que sea con el resto del mundo, ahora solo deseo egoístamente que cambies conmigo. Que puedas llegar a comportarte como yo hice contigo aunque solo sea un poquito, una mínima parte del que tuve, tengo y quizás, solo quizás tendré.

Se que cuando haces un favor por pura amistad como el que yo muchas veces, la mayoría con una gran sonrisa, te he logrado hacer, nunca tienes que esperar que te lo devuelvan, porque somos amigos y tenemos que ayudarnos. Pero basta, una también se cansa de estar siempre, mas en las malas que en las buenas. Si resulta casi cómico, cuando necesitan un favor, un consejo, un hombro en el que llorar, siempre y digo siempre vienen a buscarme, en cambio, cuando hay una noticia que celebrar normalmente no me buscan. ¿Sera casualidad?


Estoy cansada, harta, como queráis llamarlo de que me digan que tengo suerte. Perdona ¿acabo de escuchar suerte? Suerte de que tantas personas confíen en mí y me cuenten todos sus problemas. ¿A eso le llaman suerte? Seria suerte si vosotros actuarais de la misma manera. Si esa que parece que os da alergia. Que yo sienta la misma confianza como para contaros la mínima tontería que me sucede. Si también me dicen que soy muy afortunada, porque la gente confía en mi viniendo a escuchar ese consejito, porque no todo el mundo tiene ese privilegio, el de tener a todos “sus amigos” ahí, pendientes, confiando, esperando esas palabras, sinceras, en otras palabras mi opinión. Pero ¿acaso no me he ganado a pulso esa confianza?

A pesar de no recibir el mismo trato siempre he estado, aunque este enfadada, siempre, aunque muchas de las veces no me convenía, no importaba, lo importante erais vosotros, si necesitabais mi ayuda tenía que estar a vuestro lado. Vosotros esos que os consideráis mis amigos, los que ni siquiera saben si estoy bien o estoy mal, si pensáis en el que dirán, en lo que mas os convenía en ese momento, incluso alguno me dejo de hablar.
Pedí un favor, un único favor, y la respuesta me dejo helada: “Yo no quiero problemas”.
¿Qué tendría que haber hecho yo? ¿Decir todo lo que sabía de ti? ¿Darle de su propia medicina? Pues no, yo lo que hice fue sonreír y decirle: “Esta bien”.
Si porque eso es lo que hacen los amigos, se les entiende, se les comprende aunque no compartas su opinión, aunque su decisión te perjudique.

¿Sabéis de verdad lo que significa la palabra amistad?¿La habéis conocido alguna vez? ¿La llegareis a conocer?

A veces pienso que la que actúa mal soy yo, si pensareis que estoy loca, pero es verdad. Yo soy así, y prácticamente las cosas me van fatal y ellos son lo contrario, despreocupados, desleales, mentirosos, falsos hasta no poder y mil adjetivos descalificativos mas, y en cambio ahí están rodeados de gente. Quizá rodeados de gente como ellos, pero en compañía.


En fin, pensándolo bien, prefiero estar sola que hacer a un lado mis principios y todo lo que significa para mí la amistad. Da igual la distancia, incluso los años sin saber nada de esa persona, que si de verdad es tu amiga no importa, os encontrareis en cualquier lugar y un solo cruce de miradas bastara, sentiréis que el tiempo no ha pasado. Confianza ciega en esa persona, que nunca te fallara, pase lo que pase y siempre te recibirá con la sonrisa más grande que te puedas encontrar. La que sabe solo con mirarte que necesitas un abrazo, una conversación, la que te acompaña en tus peores momentos y en los mejores. La que se come contigo un helado de chocolate cuando estas triste por la persona que quieres. A la que no la importa que la llames a las 5 de la mañana por teléfono si lo necesitas, la que puede llegar a estar una noche entera escuchándote hablar del mismo tema: él. La que duerme en tu casa porque tiene que hacer un examen importante y se pasa toda la noche hablando y riéndose contigo y al final dice: “Dentro de 3 horas tengo un examen y no me voy a poder dormir, porfa duérmete ya y para de hacerme reír”. Con la que tienes mil aventuras y con la que te quedan muchas más.





Solo puedo acabar dándote las GRACIAS, ya sabes todo lo que pienso, tú eres la razón por la que sigo creyendo en la verdadera amistad.











Cuando conoces a gente por primera vez solo te fijas en las diferencias entre ellos y tú, pero con el tiempo empiezas a fijarte en las semejanzas. Supongo que es así como empiezan todas las amistades

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